jueves, 20 de junio de 2013

El contexto de la educación en la globalización



  Antes de hablar de los efectos de la globalización en la educación, es pertinente recordar cuál es la función de la escuela. Según Díez (2007):

 En el proceso educativo (tanto de la escuela como de la familia) se enseña a comprender el mundo y la realidad que nos rodea, se transmiten y ejercitan los valores que hacen posible la vida en sociedad, se adquieren los hábitos de convivencia democrática y de respeto mutuo, se prepara para la participación responsable en las distintas actividades e instancias sociales. Para ello, primero hemos de llevar a cabo un análisis de la realidad en la que vivimos, pues el aprendizaje debe ayudar a interpretar y entender el mundo que nos rodea para poder transformarlo en un espacio más justo y habitable”.

Si se relaciona esta concepción con los cuatro pilares de la educación se notará que en esta definición están inmersos los cuatro saberes: conocer, hacer, convivir y ser. Es claro que con los avances tecnológicos y comunicativos, el sistema de enseñanza tradicional entrara en crisis. El problema central redundaría como dice González (2010) en la “eficacia, eficiencia y productividad” (p. 36). Términos que sustentan a una nueva ideología económica centrada en el libre mercado que pone en desventaja a los países poco desarrollados. Entendiendo que se habla del desarrollo tecnológico y de la preparación de su población para enfrentar los cambios sociales que conlleva.  Estos cambios incluyen los contenidos que se enseñan no sólo en sus universidades, sino en su sistema de educación básica. Se sabe entonces que en los países donde el sistema educativo no los posee enfrentan la pobreza extrema. La solución en cuestión sería establecer un nuevo paradigma tendiente a involucrar estos cuatro saberes y a lograr que cada individuo forje su proyecto de vida.
Depende también del compromiso de cada uno de los docentes para transformar la escuela de un lugar transmisor de conocimientos a uno hacedor de conocimientos. Un lugar en donde los maestros aprendan a enseñar (Monereo, 2010). Una de las ventajas de la globalización lo representará el capacitarse a distancia, actualizarse y formar comunidades de conocimientos a través de las redes escolares. Resultará imprescindible, desarrollar habilidades digitales que lo pongan a la par de los avances tecnológicos y de la rapidez con que se transmite el conocimiento a nivel internacional. Otro de las transformaciones que la globalización  produce es un cambio radical en las políticas de estado con respecto a la educación y a la vida en sociedad.  Al dominar el conocimiento y la capacidad de reflexión y crítica,  resultará cada vez más difícil que los individuos dejen de participar en las decisiones políticas que se tomen. Se constituirán en jueces y parte de un mundo en donde los valores tenderán a humanizar a sus habitantes.    
 
Sobre todo porque cada individuo tomará consciencia de que su participación en los procesos sociales revestirá de gran importancia. Una investigación deberá basarse en principios éticos de respeto a la vida. El cuidado del medio ambiente a través del desarrollo sustentable que asegure su permanencia y supervivencia en su principal hogar: el planeta tierra. 
El poder ofrecer a sus descendientes una alimentación de calidad que los lleve al alejamiento de enfermedades. Observar en la naturaleza una fuente inagotable de recursos alternativos de curación. La conciencia de que se es cuerpo, mente y espíritu, una persona poseedora de necesidades emocionales que pretende vivir en armonía con los demás. El establecimiento de leyes justas en donde la equidad, el respeto y la tolerancia sean la base de una sana convivencia. Ser capaces de reconocer que no se puede vivir en soledad y que se necesita del otro para ser felices.
La responsabilidad de la educación entonces, no recaerá sólo en un sistema político. Sino que todos los miembros de la sociedad serán coadyuvadores y responsables de conseguir la meta trazada: formar personas. 



 Mapa mental sobre Globalización y Educación.



Referencias.
 Díez, G. E., J., (16 de octubre, 2007). La globalización neoliberal y sus repercusiones en la educación. Barcelona: El Roure-Ciencia. Disponible en http://www.concejoeducativo.org/article.php?id_article=209

 Esquivas, T., Gasca, A., y Martínez, E. (2009). Competencias del docente virtual universitario y a distancia: sistema de evaluación por rúbricas. En Actas del X Congreso Nacional de Investigación Educativa.

 González, M. A. (2010). Neoliberalismo y educación superior en México, tesis UNAM. (pp. 15-33). Disponible en: http://www.rebelion.org/docs/127041.pdf. consultado el 30 de junio del 2011.

Minakata, A. (2009). Gestión del conocimiento en educación y transformación de la escuela. Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal, 1-21.

 Monereo, C. (2010). ¡Saquen el libro de texto! Resistencia, obstáculos y alternativas en la formación de los docentes para el cambio. En Revista de Educación, 352. Mayo-Agosto, (pp. 583-597).



miércoles, 19 de junio de 2013

Educación en la diversidad: inclusión y exclusión.



La educación preescolar y la atención a la diversidad.

Uno de las características de la educación preescolar es su carácter abierto,  por lo que sus contenidos pueden ser adecuados al contexto, cultura y lenguaje en donde se desarrollen. Estos contenidos responden a un proyecto de nación que representan modelos jurídicos y filosóficos que defienden el pluralismo cultural. Con este fin presentan modelos ideales bajo tres ejes principales  (Jiménez, 2009):
·         El respeto y el derecho a la diversidad cultural.
·         Una mayor equidad social y económica en dónde se desarrolle un diálogo equilibrado.
·         Evitar el uniformismo cultural con la segregación y las pautas culturales excluyentes que por lo regular acepta cambios culturales multidireccionales. 



Conocer los conceptos de exclusión e inclusión educativa es un primer paso para comprender  su influencia en la atención a la diversidad. Según Pérez (s. f.):

 “La exclusión educativa, es un fenómeno que tiende a normalizarse a generalizarse de manera invisible ante los ojos y las actitudes de los sujetos, tanto al interior de los espacios escolares como fuera de ellos. Excluir de alguna manera se puede entender como sinónimo de invisibilizar, de tal manera que las voces y las propuestas de algunos sectores sociales no se escuchan o no son tomadas en cuenta en el recuento de acciones o en las decisiones que se toman en un grupo determinado” (p. 4).

Así mismo la UNESCO (citada por Opertti, 2007) define inclusión como:

 “Un proceso de abordaje y respuesta a la diversidad en las necesidades de todos los alumnos a través de la creciente participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, y de la reducción de la exclusión dentro y desde la educación” (p. 14).
            
              En un mundo cada vez más globalizado con medios tecnológicos cada vez más sofisticados es indispensable hacer algunos cuestionamientos. Si las metas de la  educación son que todos tengan oportunidad de obtenerla y que pueda responder a que el sujeto construya su proyecto de vida. ¿Por qué se observa que en esta sociedad cada vez más informada las diferencias socioeconómicas excluyen el acceso de los preescolares  a recibir educación? Y ¿Qué mecanismos de inclusión podrían usarse para integrarlos?
                En el 2003 y después de tantos años de gestionar ante el Congreso la obligatoriedad del nivel, constitucionalmente se hizo efectiva al modificarse el Artículo 3°. Sin embargo y ha de hacerse notar que a pesar de tantas promesas las necesidades del nivel no son atendidas. Háblese de las zonas indígenas de estados como Quintana Roo en donde los niños y niñas son educados por jóvenes bachilleres. Son los becados del CONAFE y no educadoras profesionalizadas quienes intentan lograr los propósitos planteados en el programa.  


                Los postulados de la Reforma Integral a la Educación Básica (RIEB), vinculan los contenidos de aprendizaje de los tres niveles. En esta forma pretenden lograr  un perfil de egreso, por eso se  estableció que se realizara una evaluación del desempeño de los estudiantes. Sin embargo, a fines de este período escolar la evaluación del 2° y 3° momentos fue cancelada. La disposición fue emitida por la Secretaría de Educación Pública sin considerar los esfuerzos ya hechos. Uno de ellos el que miles de educadoras han asistido a reuniones de capacitación durante el ciclo escolar suspendiendo las labores. No es comprensible la pérdida de tiempo y dinero. Se ha excluido en esta forma a los preescolares a participar en un proceso evaluativo de carácter formativo.
            Pareciera que la cobertura y la calidad no van de la mano cuando se anuncia  que se atenderían en el estado de Quintana Roo a los tres grados de educación preescolar. Esto implicaría que los recursos destinados cubrirían la contratación de personal docente y de asistencia. Este cambio debería llevarse a efecto en el 2008 y aunque en gran parte del país ya es una realidad en este estado de proyección internacional no. Las razones se redujeron a la falta de techo financiero y que el 90% de los recursos estaban dedicados a pagarle los sueldos a los docentes. Hay que preguntarse si ahora que las escuelas de tiempo completo pretenden hacerse una realidad,  serán suficientes los recursos.
            Otra de las situaciones excluyentes a observarse en el nivel es el caso de los niños con necesidades educativas especiales (NEE). El personal de educación especial que los atiende no es suficiente, es difícil que se den abasto con tantos niños. La atención de especialistas que los niños requieren como son los estudios neurológicos, psiquiátricos, audiometrías es costoso. Los psicólogos y docentes especialistas deben atender todos los casos aunque no sean de su área de especialidad.
             Podrían enumerarse un buen número de situaciones de exclusión pero más que quejas se necesitan soluciones. En busca de lograr la inclusión en el nivel preescolar lo primero que habría de hacerse sería:

 “Reconocer la diversidad social, lingüística y cultural que caracteriza a nuestro país, así como las características individuales de las niñas y los niños, durante su tránsito por la educación preescolar en cualquier modalidad –general, indígena o comunitaria– se espera que vivan experiencias que contribuyan a sus procesos de desarrollo y aprendizaje” (SEP, 2011, p. 17).

             Es claro, que estos procesos de desarrollo deben ser potencializados por docentes altamente profesionalizados. Docentes poseedores de un vasto conocimiento sobre las características de los niños. Con una madurez psicológica para responder adecuadamente a los retos que plantea la práctica. Para que a través de una capacitación sólida logren:

“Adoptar medidas educativas para atender la diversidad, tales como: educación intercultural para todos; educación con enfoque de género; diversificación de la oferta educativa; adaptación del currículo; elaboración de textos o imágenes que no contengan estereotipos de ninguna clase; extensión de la jornada escolar; y calendarios escolares flexibles según zonas y necesidades, entre otras” (UNESCO, s.f., p. 1).

            La educación preescolar no es ajena a los cambios políticos, depende de una política educativa sólida. Quienes hacen política no deben desestimar los programas por no responder a sus intereses partidistas por el contrario deben:

“Promover mecanismos de concertación entre diferentes sectores del gobierno y de la sociedad civil para el debate y monitoreo de las políticas educativas y para enfrentar las causas que generan desigualdad dentro y fuera de los sistemas educativos, proporcionando recursos adicionales y diferenciados para que los estudiantes en situación o riesgo de exclusión educativa o social puedan, en igualdad de condiciones, aprovechar las oportunidades educativas” (UNESCO, s. f., p. 1).

          Los niños con necesidades educativas especiales tienen derechos y por lo tanto merecen que se amplíe el acceso y se mejore la calidad de su educación, “fortaleciendo los procesos de escuelas inclusivas y transformando progresivamente los centros de educación especial en centros de recursos para la comunidad y el resto del sistema educativo”. Además deberá el gobierno “proporcionar apoyo interdisciplinario a los docentes para la identificación y atención temprana y oportuna de las dificultades de aprendizaje” (UNESCO, s.f., p. 1).


Para finalizar, hay que recordar las palabras “No hay globalidad que sirva sin localidad que valga” (C. Fuentes, comunicación personal, 2011).
Bibliografía.

Jiménez, Y. (2009). Los enunciados de la escuela intercultural. En Cultura comunitaria y escuela interculturalidad. (pp. 51-82). México: SEP.

Opertti, R. (2007). CIE 2008: “Inclusión Educativa: El Camino del Futuro”. Un desafío para compartir. Taller Internacional sobre Inclusión Educativa América Latina – Regiones Cono Sur y Andina. Disponible en http://www.ibe.unesco.org/fileadmin/user_upload/COPs/News_documents/2007/0709BuenosAires/Presentacion_ES.pdf

Pérez, R., M., A. (s. f.). El concepto de exclusión educativa a partir de los dispositivos de definición de sujetos formados para atender las diversidades socio- educativas. En Área 10: Interrelaciones educación-sociedad. Ponencia X Congreso Nacional de Investigación Educativa. Disponible en http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v10/pdf/area_tematica_10/ponencias/1076-F.pdf

Secretaría de Educación Pública (2011). Propósitos. En  Programa de Educación Preescolar 2011. México: SEP.

UNESCO (s. f.). Enfoques educativos para la diversidad, la inclusión y la cohesión social. Montevideo: UNESCO. Disponible en http://www.unesco.org.uy/educacion/es/areas-de-trabajo/educacion/temas/educacion-diversidad-e-inclusion.html